Tu cuerpo tiene 13.800 millones de años 🤯 Y no es una forma de hablar. Somos polvo de estrellas 💫
Tu cuerpo tiene 13.800 millones de años 🤯 Y no es una forma de hablar.
Nos preguntasteis en el vídeo del Big Bang: "¿Quién puso todo lo que existe y lo comprimió?". La respuesta: nadie, porque al principio la materia ni siquiera existía. Solo había energía. Gracias a E = mc², esa energía se convirtió en partículas; materia y antimateria se aniquilaron y sobró una de cada mil millones. El hidrógeno de tu cuerpo nació ahí… y el resto lo forjaron las estrellas. Somos, literalmente, polvo de estrellas. ✨
Ya os hablamos del Big Bang, pero nos dejasteis esta pregunta: "¿Quién puso todo lo que existe y lo comprimió?" Y la respuesta sorprende: nadie lo comprimió, porque al principio la materia todavía no existía.
Justo después del Big Bang solo había energía, en un espacio diminuto que se expandió de golpe, muchísimo más rápido que la luz. Lo llamamos inflación.
Aquí entra la fórmula más famosa de Einstein: E = mc². Significa que la energía y la masa son dos caras de lo mismo. Una pizca de masa equivale a muchísima energía, porque se multiplica por la velocidad de la luz al cuadrado. Y funciona al revés: con suficiente energía, se crea materia. Eso pasó cuando la expansión frenó: la energía se transformó en partículas.
Pero apareció materia y antimateria a partes iguales, y al tocarse se aniquilaban. Por cada mil millones que desaparecieron, sobró una sola partícula de materia. Y de esas sobras estamos hechos.
En los tres primeros minutos se formaron los primeros núcleos: casi todo hidrógeno y helio. El hidrógeno de tu cuerpo tiene casi catorce mil millones de años.
El resto, como el carbono, el oxígeno o el hierro, nació dentro de las estrellas. Al explotar, lo esparcieron por el espacio, y con ello se formaron planetas… y nosotros.
Literalmente, somos polvo de estrellas. Y, ¿de dónde salió esa energía inicial? Eso, de momento, nadie lo sabe. Es uno de los grandes misterios de la ciencia.
Un solo gramo de masa convertido en energía equivale a unas 21.000 toneladas de TNT, más que la bomba de Hiroshima. Por eso hizo falta tantísima energía para crear toda la materia del universo.